Pau Gasol: “Kobe nunca se esconde”.
Kobe Bryant ha despertado definitivamente un halo de admiración cuando
antes recibía indiferencia y, a veces, hasta rechazo. Los dolores de espalda que lastraron su juego durante el cuarto partido, en el que los Lakers perdieron en la prórroga, y pueden hacerlo en el quinto encuentro. Sin embargo, ya ha dicho que jugará. Y Gasol le admira por ello.
Gasol está viendo en primera fila cómo se las gasta un jugador de otro planeta. En su ánimo por acercarse a Michael Jordan, la capacidad de Bryant para jugar con dolor es alucinante. Así lo cree el catalán: “Es muy competitivo, pide el balón se sienta como se sienta”, dice. “Nunca se esconde. Le respeto por cómo está jugando. Es duro jugar con problemas de espalda. Todos tenemos nuestras lesiones y nuestros dolores, pero tenemos que salir ahí y ganar”, acaba.
Los Lakers siguen su racha.
Los Angeles Lakers siguen su marcha imparable en los playoffs tras vencer a los Utah Jazz (120-110) y colocar la serie 2-0 a su favor. Pau Gasol realizó un buen partido y terminó el choque con 20 puntos y cinco tapones. Las series se marchan ahora a Sant Lake City con la amenaza de no volver a California.
Los prolegómenos del partido fueron determinantes para sospechar el desarrollo del partido. Kobe Bryant recibió el trofeo de MVP de la temporada regular por primera vez en su carrera y quiso celebrarlo a costa de los Jazz. El mejor jugador de la liga americana se comió con patatas a cuantos defensores le ponía Sloan. Brewer, Kirilenko y Harpring sufrieron el vendaval de Bryant.

Ya en el primer cuarto se notó con claridad que hoy no era el día para que los de Utah consiguieran arañar la victoria deseada de Los Ángeles. Las dos estrellas del equipo, Bozzer y Williams, se encontraban desaparecidos en combate. El pívot terminó los dos primeros cuartos con cero puntos y el talentoso base era una sombra de lo que había venido demostrando en la ‘regular season’.
Fisher cogió la batuta de los Lakers y surgió como el acompañante perfecto de Kobe y Odom. Quince puntos de diferencia en un cuarto dejan claro de la diferencia de ambos equipos. Jackson optó por dar descanso a Bryant y dio toda la responsabilidad de anotar a Pau. Gasol no le defraudó y se marcó un segundo cuarto excelente con doce puntos con buenos porcentajes en el tiro. Sloan, harto de que sus estrellas no respondan en la serie, tiró de banquillo para no decir adiós prematuramente al partido. Korver y Milsap salieron al rescate y fueron capaces de parar la sangría.
Los Lakers continúan en segunda ronda su marcha triunfal.
Los Lakers corren serio peligro de morir de éxito. Parece que Phil Jackson lo sabe mejor que nadie. Por eso se afana en poner en guardia a un equipo que hasta ahora no ha necesitado forzar al máximo y del que no se sabe aún cuál puede ser su comportamiento en tal caso. A los Jazz, su segundo rival en los playoffs, les caracteriza un tipo de juego duro y rugoso. Nada que ver con el anterior, los fantasiosos Nuggets con los que tan bien les fue a los angelinos. Tanto, que llegaron a la cita con los de Utah muy descansados y se supone que bien preparados porque cerraron la anterior serie el 28 de abril con un contundente 4-0. En cambio, los Jazz sólo hacía 38 horas que habían rematado a Houston Rockets. Pero los Lakers no transmitieron la sensación de frescura que se esperaba de ellos. No cerraron el rebote, especialmente el defensivo. Hasta 25 rechaces les birlaron Okur, Boozer y compañía, brindando así constantes opciones adicionales a los suyos, que lanzaron hasta 22 tiros más que los Lakers.
Así se entiende que los Jazz apretaran a base de bien en varias fases del partido, especialmente cuando
Brewer situó el marcador en 91-87 a menos de cinco minutos para el final. Si la cosa no pasó a mayores se debió a que Gasol (10 rebotes, 5 asistencias y 2 tapones) apretó justamente en ese intervalo las clavijas anotando 8 de sus 18 puntos. La defensa de los Jazz sobre Bryant resultó extenuante con varios jugadores implicados en el asunto. Acudió 23 veces a la línea de tiros libres y acabó anotando 38 puntos. Pero los Lakers no acabaron de jugar con la fluidez de otras veces. La potencia física y la dureza de Boozer y Kirilenko se les atravesó, además de la buena mano -no en los triples: un 0 de 5- y la altura de Okur. La suerte para el equipo de oro y púrpura fue que los de Utah no estuvieron nada inspirados en los lanzamientos lejanos, empezando por Derron Williams. Su flojo 4 de 19 en los triples les condenó. Boozer perdió demasiados balones y, al igual que Kirilenko, pagó su dureza con tantas faltas que tuvo que presenciar el final del partido desde el banquillo. No fue un detalle menor. Los Lakers se beneficiaron de sus ausencias, máxime cuando Millsap y Harpring no opusieron la misma resistencia, ni mucho menos. Las acciones de Gasol fueron determinantes en aquellos instantes decisivos y Kobe Bryant así lo entendió, de manera que se dedicó a buscarle una y otra vez.
Pero el partido dejó la sensación de que los Jazz son tremendamente peligrosos si los Lakers no logran imponer un ritmo más rápido en las transiciones, si no liberan del cepo a Bryant y si no alimentan de balones en mejores condiciones a Gasol. La serie promete porque a eso hay que añadir el enorme respeto que impone el pabellón de los Jazz, donde sólo han perdido cinco veces esta temporada.
Los Lakers buscan el golpe final.
En deporte de alto nivel, el cómo es igual de importante que el qué. A veces, incluso más. Los Angeles Lakers pueden dar esta noche un puñetazo en la mesa de la NBA. Pau y Kobe buscan el 4-0 ante unos Nuggets que, a estas alturas, andan muy cortos de fe.
Denver, el equipo de los 168 puntos, se quedó en 84 (justo el 50%) en el tercer partido, primero de la serie que se jugaba en el Pepsi Center. Tras el partido, Gasol confirmaba. “Podemos ganar de muchas formas diferentes. Esta vez ha sido defendiendo”.
Pero los Lakers también atacan, y de qué forma. Por primera vez desde 1986, los californianos han ganado tres partidos de playoffs por 14 puntos o más: +14 en el primero, +15 en el segundo y +18 en el tercero. Un registro que remite a los tiempos del ‘ShowTime’, posiblemente los años más felices de la franquicia.
Esta noche, a partir de las 04:30 horas (en directo en Marca.com), los Lakers de Phil Jackson buscan la sentencia y el pase a semifinales de conferencia, donde presumiblemente espeta Utah. Pero los Lakers quieren hacer bueno el ‘13 to go’ (algo así como ’13 para el anillo’). Tiempo de sueños en Los Angeles.