Lo de Montmeló no fue ninguna casualidad.
Fernando Alonso dejó claro en la primera jornada de entrenamientos libres del Gran Premio de Turquía, quinta prueba del Mundial, que la mejoría experimentada por el Renault R28 en Montmeló no fue un espejismo. El asturiano fue cuarto en la primera sesión, dominada por Felipe Massa,
y noveno en la segunda, en la que se impuso el otro piloto de Ferrari, Kimi Raikkonen.

El frío afectó a la temperatura del asfalto e impidió que se marcaran tiempos de relumbrón, al margen de que los pilotos suelen guardarse ases en la manga en esta primera jornada. Lo cierto es que, sea por la meteorología o por la conocida ausencia de control de tracción impuesta por el reglamento esta temporada, los trompos se sucedieron en la primera sesión libre, uno de ellos protagonizado por el propio Alonso. Raikkonen se limitó a dar tres vueltas en esta tanda, que fue dominada por su compañero Massa, que marcó también el mejor tiempo del día (1:27.323). Los dos hombres de McLaren, el recuperado Heikki Kovalainen y Lewis Hamilton, se situaron a continuación, mientras que Alonso acabó cuarto, a menos de un segundo de Massa.
Renault cuantifica su progreso en tres décimas.
Después de evaluar con minuciosidad los datos del fin de semana, Renault tiene ya una primera cuantificación de cuál ha sido el progreso real del R28 con las mejoras introducidas en el pasado Gran Premio de España. Según Pat Symonds, jefe de Ingeniería de Renault, la mejora ha sido de “tres décimas respecto a la cabeza”, aunque no especifica si ha sido respecto a Ferrari, exclusivamente o si tiene en cuenta a McLaren y BMW.
Así visto no parece demasiado y quizás el dato sea bastante cauteloso, pero el progreso es verdaderamente impresionante si se tiene en cuenta que todos los equipos mejoraron también con nuevos elementos probados la semana anterior a la prueba de Montmeló. Symonds no es capaz de asegurar si esta progresión se podrá certificar en las próximas carreras de Turquía y Hungría. “No estoy seguro, pero la evidencia es ahora mismo este aumento”, señala el británico.

Hay que señalar que es complicado dar un único dato respecto a lo que se ha acercado el monoplaza al rendimiento de sus rivales. Es muy diferente el hueco que existe con el coche vacío en orden de calificación o recién repostado en medio de la carrera. En la calificación, la diferencia real respecto a Raikkonen estuvo alrededor de medio segundo, diferencia que luego se constató en el inicio de carrera, donde Fernando perdía alrededor de seis décimas por vuelta con el finlandés. En el caso de Massa, con peor rendimiento, la diferencia rondó unas tres décimas.
Con el coche cargado, con unos sesenta litros, la diferencia se disparó en detrimento de Fernando. Un segundo y medio en las primeras vueltas, aunque en Bahréin superó a veces los dos segundos, con lo que la ganancia también es clara. Lo mismo sucedió respecto a McLaren y BMW. En el inicio de carrera quizás hubo dos décimas de desventaja, que también se estiraba tras el repostaje.
El salto es real y Symonds señala que “la dirección es buena, porque muchas cosas funcionaron. Tenemos que seguir trabajando en ello. El hueco es todavía algo grande, mucho en el caso de Ferrari, por lo que hay mucho que hacer”. Algo que no se había desvelado hasta ahora es que fueron “en total 19 mejoras distintas en el coche en el fin de semana. Todas funcionan y debemos seguir manteniéndolas así”, dice el ingeniero de Renault.